top of page

Gracias por darme la vida...

  • terapiassoniacarra
  • 14 jul 2025
  • 2 Min. de lectura

Hay una frase que, cuando se dice desde el alma, tiene el poder de abrir un nuevo destino:


"Gracias por darme la vida. La tomo completa y me voy a hacer mi vida."


Es una frase sanadora que utilizamos en el trabajo con constelaciones familiares.

Una frase sencilla, pero profunda. Un antes y un después.


Cuando la pronunciamos con conciencia, con el corazón en calma, con completo asentimiento, algo dentro de nosotros se acomoda. No hay necesidad de pelear, de cambiar el pasado, de pedir más. Sólo hay espacio para honrar lo recibido —ni más, ni menos— y dar el paso que nos corresponde: el de vivir nuestra propia vida.

“Tomo la vida como vino, con todo lo que fue…”


Muchas veces vivimos esperando que el pasado sea distinto. Esperando que mamá o papá sean otros, o que nos den lo que no supieron dar, que reparen, que cambien, que nos compensen.

Pero en ese intento, nos quedamos detenidos, atados a algo que ya pasó. Y realmente lo que libera no es que ellos cambien, sino que nosotros podamos decir sí a lo que fue.


Tomar la vida completa, es decir:

"Fue como fue. Lo tomo todo. Lo difícil, lo que dolió, lo que no se entendió.

Tomo también la fuerza, la historia, la sangre que me trajo hasta aquí."

Y en ese movimiento interno, silencioso, algo se reordena.

Y vuelve la fuerza para vivir. La fuerza real, que viene del permiso.

… “Y me voy a hacer mi vida”

Y esta, es la segunda parte de la frase. No es un rechazo o un portazo. Es un acto de madurez, de amor, de confianza.

Me voy no porque no me importen. Sino porque me dieron lo más grande que se puede dar: la vida. Y con eso basta.

A partir de ahí, la vida es mía, y puedo elegir, crear, equivocarme, amar, llorar, cambiar, irme.


Puedo ser quien soy, sin quedarme atrapado/a en lo que otros esperaban de mí.

Puedo soltar el peso de cargar con lo que no me corresponde, y avanzar más libre.

Ser libre sin sentir que traicionas a tu árbol, porque Vivir tu vida no es traicionar. Es honrar. Este es el mayor regalo que puedes darte y dar a tu sistema familiar:

tomar la vida y ponerla al servicio de lo que sí quieres crear.


Es devolver el regalo recibido de la mejor forma posible:

viviendo, sanando, amando, creciendo y creando.

Cuando tú sanas, algo en tu árbol también lo hace.

Cuando tú tomas tu vida, otros se animan a hacer lo mismo.

Y así, poco a poco, la vida vuelve a fluir y las hojas del árbol reverdecen y las raíces se vuelven más fuertes. 


Con amor,

Sonia Carrascal

Al servicio de la vida    


 
 
 

Comentarios


©2022 por Sonia Carrascal. Creada con Wix.com

bottom of page